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La_Sospecha_Arrepentimiento - Sem Pausas...Vírgula!

Pausas e Vírgulas, você parou?
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Sem Pausas...Vírgula!
Sem Pausas...
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LITERATURA > Fábulas > VARIACIONES
23/9/2024
Variación escrita por Dalzio, de la fábula La Sospecha (De Lie Zi - Siglos III / IV a.C)

* * * * * *
La Sospecha y el Arrepentimiento
De Lie Zi - Siglos III / IV a.C

* * * * * *
Un leñador, evidentemente nervioso y enojado,
buscó en cada rincón de su casa su herramienta de trabajo:
su querida y heredada hacha.

Había estado pasando de manos desde su bisabuelo, y ahora era suya.
Digamos que el honor de su familia en ella estaba grabado.


y él estaba dispuesto a honrar su historia.

- Mamá, no encuentro mi hacha. ¿Usted no la ha visto en algún lugar de la casa?

- No, hijo. No la he visto.

- Siendo tan cuidadoso como soy, seguramente alguien la hurtó.
 
- Hijo, esa posibilidad existe, pero para acusar hay que tener pruebas sólidas.
 
En ese momento, a través de la ventana abierta
vio pasando frente a su casa el hijo del vecino.

En el mismo momento dijo:

- Mira mamá, es Ricardo. Definitivamente fue él quien la robó.

El mozo lo miró para saludarlo, pero él se desvió de su mirada y dijo:

- Mamá, incluso su mirada es la de un ladrón.

 El vecino, ante la negativa del saludo, continuó su camino,

- ¡Mire mamá, qué dudas se pueden tener si hasta su andar lo identifica como un ladrón!


- Hijo, creo que estás siendo irresponsable e injusto. Estas actitudes se volverán en tu contra.

La vecina de ambos, que estaba en la puerta de su casa,
inició una conversación con el muchacho.

- Si yo estuviera equivocado, usted tendría razón, mamá. Pero fue él, sin dudas.



- Mírelo hablando con doña Alin, y notará que habla como un ladrón.
- Hijo, te estoy desconociendo. Sabes que te amo, pero por eso te lo repito, nunca acuses a nadie sin pruebas.

Este consejo de su madre le pareció un disparate,
pues estaba completamente convencido de la culpabilidad de su vecino porque,
en su percepción, todas las acciones observadas en él delataban su autoría.

Al día siguiente fue a la ferretería a comprar otra hacha.
Tomó el sendero habitual y pasó por el claro donde él cortaba leña.
Allí, clavada en el tronco de un árbol, estaba su hacha.



El se la había olvidado.
Su conciencia le gritó durante todo el camino de regreso a su casa.
 El hecho de que el hacha estuviera con él era una prueba
material de la injusticia cometida.

Não dava para dissimular.

Esa misma tarde volvió a cruzarse con el hijo de la vecina.


Y en su nueva percepción, todos los gestos del vecino,
eran completamente opuestos a los de un ladrón.
 
En esta ocasión hubo saludos, que vinieron de
él y fueron hechos con mucha amabilidad y cortesía.
Como que pidiendo disculpas.
 
Ricardo le devolvió el saludo con una sonrisa,
y como desconocía la acusación, no tenía nada a disculpar.
 
El leñador no se dio cuenta de que las excusas eran para él mismo,
él era quien tenía que perdonarse.
 
-Mamá, usted tenía razón. Encontré el hacha. La olvidé ayer en el claro cuando estaba cortando leña. Estoy muy arrepentido y nada satisfecho conmigo.
-Hijo, desde que eras un niño vengo insistiendo:

las acusaciones basadas en conjeturas infundadas
hablan más de ti que de la otra persona.
¡Ahora aguanta el chubasco!

Y la hermanita, riendo, dijo en voz muy baja:

- Bien hecho...je je je.
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Tema musical
Arrependimiento
Música e imagenes son del sitio pixabay
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Dalzio

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Sem Pausas...Vírgulas!

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